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martes

LA MAMÁ DE ANA Y BRUNO

El viernes leí en el muro de una amiga en el facebook, que se iba de cena con otros papis del parque, y añadía: ¿amigas del parque?, yo ni loca...eso es de marujas. Solté una carcajada porque yo hace años dije lo mismo, y como mi amiga Emma he acabado no solo de cena con los papis del parque sino llevando a los niños a la misma piscina, al mismo cole, quedando a cenar con y sin niños y hasta de vacaciones.

La primera vez que piensas en ello es cuando estás embarazada y al pasar cerca del  parque de tu casa ves a las mamás de charla mientras los niños se tiran por el tobogán y te dices a tí misma... cuando tenga que llevar al niño al parque yo me sentaré en un banco a leer mientras le veo jugar, yo paso de hablar con otras madres... como dice mi amiga, eso es de marujas. Obviamente, el pensamiento de leer mientras el niño juega en el parque está claro que lo tenemos antes de ser madres, pues el primer día que entras en ese mundo, compruebas como es incompatible ir al parque con niños y lectura placentera en un banco.

Al principio, como no conoces a nadie, apenas intercambias un saludo con alguna mamá y subes a casa pensando que a lo mejor te has equivocado en aquello de leer mientras el niño juega, pues ya has comprobado que es imposible, pero vuelves a tu idea que no es necesario hacerse amigo de nadie, pues tú estás a lo tuyo con tu nene y ya está. Te confías y a los pocos días ocurre, no sabes muy bien como ha sido pero medio parque se sabe el nombre de tu hijo,  y empiezas a oir aquello de ¿eres la mamá de Bruno? mi hijo le nombra mucho, es que van a la misma clase... estás perdida, en menos de lo que tarda tu loco bajito en tirarse por el tobogán, ya sabes como se llama el amiguito en cuestión, y te ves hablando de lo bien que se han adaptado, cómo comen, si han cogido ya algún resfriado... y sin darte cuenta a la conversación se han unido ya un par de madres más,  que por el babi que asoma por tu bolso, han comprobado como también comparten guarde con tu benjamín.

Al final y con el paso de los días, acabas hablando con esa vecina que sabes que tiene una niña más o menos de la edad de la tuya pero con la que jamás has cruzado más que un hola y adiós, con las madres de la guardería, con la abuela de turno, que mientras empujas el columpio te somete al tercer grado sobre los hábitos y costumbres de tu hijo, para contarte ella, sin apenas dejarte contestar, las virtudes de su nieta y la de cosas que hace. 



El parque es un pozo de sabiduría, allí oyes hablar por primera vez de esa barrita mágica para los golpes, el arnidol,  que papilla espesa más o menos, haces un  exhaustivo estudio sobre pañales...  si cualquier fabricante quisiera hacer un estudio sobre las opiniones de las mamás, lo mejor es hacerlo en el parque. Allí acudes asombrada a un intercambio de opiniones sobre los pañales que mejor absorben, los potitos que más éxito tienen, si es mejor bici con pedales o sin ellos, allí descubres los jamoninos, e incluso tú que no querías relacionarte con nadie, te ves asaltando a las madres de hijos mayores para preguntarles sobre los colegios de la zona.

Es todo un mundo por descubrir. Siempre hay algún padre o madre pesada con los que te sigue apeteciendo meterte en tu burbuja y no hablar,  pero la verdad es que al final te acabas juntando con los que son más afines a tí y con los papás de los mejores amigos de tus hijos y cómo pasas tanto tiempo allí,  al final la amistad surge y acudes asombrado a la primera cena juntos alucinando todavía que estés quedando con los papás del parque.

El tema de conversación siempre girará en torno a esos locos bajitos por los que pasamos media tarde en el parque de abril a noviembre,  jamás sentadas en un banco y generalmente con tus mejores zapatos llenos de tierra. Y como le dije a mi amiga, ya nunca seré Marta sin más, pasas a ser la mamá de Ana y Bruno

5 comentarios:

  1. jajajaja ¡Qué bueno!

    Y cuanta razón tienes. Pero el parque es un sitio donde se conoce mucha gente y entre ella mucha gente interesante, si señor.

    Besos

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  2. Y yo el marido de la mamá, ja, ja, qué fuerte!
    A mi me sigue costando relacionarme con gente nueva en el parque...

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  3. Y yo debo ser del grupo de las insociables... voy a mi bola totalmente en el parque ;)

    Besos

    Olga

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  4. Olga tu peque está dando sus primeros coletazos parqueriles, ya me contarás en primavera, verás como vas socializando y después del verano te veo ya de cañas con los papis

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  5. Al marido de la mamá de Ana y Bruno más que costarle relacionarse le cuesta bajar al parque....

    Gracias Mariajo ;)

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